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EL VIÑEDO DE MELIS 

 

El viñedo de Cellers Melis se encuentra en una propiedad de primer orden en el Priorato, entre 270 metros y 400 metros de altitud, con pronunciadas terrazas con suelo de pizarra ( “licorella”), características que contribuyen a conseguir una alta intensidad y notas minerales que se encuentran en los mejores vinos del Priorato. Los viñedos están localizados cerca de Torroja del Priorat, una pequeña población cuyos orígenes conocidos se remontan al siglo XI. Sus viñedos se benefician de un excepcional microclima que compensa la calurosa exposición al sur con una brisa marina caractarística (“garbinada”).

En el año 2.000, el equipo de Cellers Melis inició una cuidadosa reestructuración de su antiguo viñedo de Cariñena y una meticulosa formación de nuevas terrazas plantando en 7 hectáreas adicionales. Su plantación se realizó con clones seleccionados de Garnacha, Cariñena, Syrah y Cabernet Sauvignon, con un marco de plantación de alta densidad. Las cepas han sido formadas con el apoyo de un emparrado de 6 hilos en dos lineas por terraza.

Cellers Melis realizó su primera vendimia en Octubre de 2004.

 

EL PRIORAT

 

Este territorio lleno de colinas está formado por materiales de la era paleozoica, principalmente pizarras del Devoniano y el Carbonífero (formadas entre 416 y 318 millones de años atrás). Por tanto, son las pizarras más antiguas que se pueden hallar en Cataluña actualmente. Los suelos son poco profundos, normalmente de un solo horizonte y en seguida (a unos 10-15 cm) ya se encuentra la roca madre. Tienen un bajo contenido en materia orgánica y están formados mayoritariamente por la disgregación de las pizarras, que aquí reciben el nombre de llicorell o llicorella, unas piedras laminares y quebradizas de color de cobre oscurecido, entre las cuales penetran las raíces de las cepas en búsqueda de humedad, agua y nutrientes. Es una de las claves de que el viñedo produzca un vino con ese característico sabor.

 

SU HISTORIA 

Este apartado reproduce fragmentos del texto “Viñedo Priorat”, de Rafael López Monné, incluido en el libro PRIORAT (Lunwerg S.L. / Consejo Regulador de la DOCa Priorat, 2009):

 

“En tiempos del diluvio universal con el que Dios castigó a los hombres por tantos pecados que habían cometido, las aguas subieron 30 palmos por encima de la montaña más alta del mundo, […] como el agua estuvo 115 días como dicen las Escrituras, puede deducir cualquiera que con tantos días se despega la tierra en amasijos hasta el fondo […] Aquellos amasijos de tierra que cayeron de las montañas que según de donde baje la tierra tiene la sustancia, como el vino que según la savia que tiene el vino de aquel tonel viene la savia”.

 

Así comenzaba a explicar un payés ilustrado de Porrera, a finales del siglo XVIII, las razones que hacían que el vino de su país tuviese un gusto tan especial. Porque hay que saber que “todas las montañas por lo regular se componen de tres especies que son: llecorell, soldó y de cal; aunque hay más especies”. La llicorella -llamada también licorella, llicorell o llecorell- es la indudable protagonista de la denominación de origen Priorat, aunque también se incluyen algunas zonas no pizarrosas, como la falda del Montsant y una buena parte de la propia montaña. El origen de la palabra está vinculado a la expresión llècol, que se hacía servir para indicar humor, gusto, pastosidad sabrosa, cuya etimología proviene del celta likka, que quiere decir piedra. Piedra, gusto, pizarra, licorella, todas estas palabras acaban convirtiéndose en sinónimos en el Priorat.
Actualmente, la impronta casi atávica de la piedra, de la licorella, continúa muy presente. Solamente hay que mirar las notas de cata de sus vinos para leer lo de “gustos minerales“, “toques de pizarra“, etc. Parece como si la licorella llegara a disolverse en los azúcares de las uvas que crecen sobre sus espaldas.

La zona de producción de la Denominación de Origen Calificada Priorat se caracteriza geológicamente por suelos con predominio de pizarras carboníferas, llamadas llicorelles, con afloramientos de rocas hipogénicas, en estratos muy inclinados que constituyen un conjunto de montañas de fuerte desnivel, pedregosas, sin valles ni llanuras intercaladas, por lo que el cultivo de la viña se hace difícil y costoso y la producción es baja, pero adaptada perfectamente a estas condiciones.

 

LA VIÑA 

La DOCa Priorat forma una unidad paisajística compacta y bien definida, constituida por el gran anfiteatro montañoso que se extiende a los pies de la sierra de Montsant. Esto sucede por la litología pizarrosa de sus laderas y por el trato que desde siempre se ha dado a la actividad agrícola, que se ha mantenido casi intacta hasta tiempos recientes.
La orografía de esta zona obliga a cultivar el viñedo en “costers” de pendientes tan pronunciados que, en algunos casos, es necesario construir terrazas. Algunas de estas terrazas son tan estrechas que a duras penas caben dos hileras de cepas, lo que hace difícil el acceso mecánico. El paisaje que genera este tipo de viñedo es uno de los rasgos característicos del Priorat.
En mayo de 2013 el Consejo Regulador de la DOCa Priorat ha sido admitido como miembro del Centro de Investigación, Estudio y Valorización de la Viticultura de Montaña (CERVIM), una organización mundial que agrupa a las regiones en que se desarrolla lo que se conoce como “viticultura heroica”.

 

PRIORATO EN VÍDEO 

 

 

LA LOCALIZACIÓN DEL VIÑEDO

La lozalización del viñedo Melis Priorat

 

 

Fuente información: doqpriorat.org

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